Asumo que la sola mención del título podría en efecto parecer descontextualizada y peregrina: comparar el 12 de julio de 1924, fecha de inicio del gobierno de Horacio Vasquez, condición para la salida del ejercito de ocupación estadounidense presente en suelo patrio desde 1916 con la fecha de las elecciones generales a celebrarse 96 años después y que según las encuestas de intención de voto están supuestas a representar un cambio en la dirección del estado y el desmonte de un aparato institucional represivo, persecutor y doloso, Sin embargo no me parece que sea tan fuera de contexto la comparación si la analizamos desde el punto de vista del renacimiento del estado de legalidad e institucionalidad democrática que representan ambas fechas.
Particularmente no considero el 12 de julio de 1924 una fecha patria, gloriosa o digna de elevarse a la altura del 16 de agosto, 24 de abril ni ninguna de las fechas en que el hombre y la mujer que pueblan estas tierras han tenido que demostrar el espíritu indómito ante el agresor extranjero, y esto así porque el 12 de julio es una mera imposición del tutelaje sempiterno que ha tenido la República Dominicana por parte de los Estados Unidos de América. No representa esa fecha mas que la legitimación de la intervención militar porque fue impuesta por los invasores, quienes a su vez dejaron instalado un gobierno y obligaron al mismo al reconocimiento de los compromisos económicos y políticos contraídos, es decir, lejos de ser una de las fechas marcadas por la epopeya fue una fecha señalada por el agresor externo que retiraba su bota voluntariamente dejando en la parda y dura tierra quisqueyana la huella de una dominación aceptada y legitimada.
Pero no cabe tampoco el menosprecio sino la efectiva comprobación de que a partir de la misma y aún con las ataduras económicas y políticas al imperio del norte, el estado dominicano empezaba por vez primera a intentar echar los cimientos de un estado democrático sin el miedo de las otroras montoneras y revoluciones ya desacreditadas y casi extirpadas de la vida nacional por los invasores. Los seis años de poder del presidente Horacio Vásquez Lajara fueron en efecto el único ensayo de gobierno democrático de la primera mitad de siglo que pudo cumplir su período e intentar organizar en el país una vida y convivencia democrática.
La República dominicana vive hoy una muy dificil y compleja situación en términos del debilitamiento progresivo de la institucionalidad democrática, la corrupción administrativa instalada como estructura compleja que envuelve a prácticamente todos los estamentos de la administración pública, la existencia de un ministerio público que funciona mejor como servicio de espionaje y persecución contra las voces disidentes que como brazo ejecutor de la politica criminal del estado y la creacion de una clase arrecostada al poder que se comporta como la corte de un zar o rey regodeándose en sus privilegios y asegurando intentar desacreditar la decencia al tiempo que aseguran pingües beneficios a su claque.
Dicho panorama deberá enfrentar quien resulte electo de la justa electoral del 05 de julio de 2020 que segun las encuestas de intención de voto y los análisis mas creibles hasta ahora realizados deberá ser el candidato del opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM) Luís Abinader. En caso de confirmarse ese pronóstico la sociedad dominicana que honre el legado de decencia legado por los fundadores de la nacionalidad deberán cerrar filas y exigir el desmonte de la estructura de poder corrupta y avasallante que se encuentra en pie e intentar cual 1924 adecentar el estado e intentar reorganizar la vida publica y privada del pais alrededor de la decencia, la solidaridad, la cooperación y el trabajo, valores estos sustituidos en el presente estado de cosas por una militancia en el partido de gobierno como garantía de impunidad y enriquecimiento.
No deseamos naturalmente que esta lejana comparación termine como terminó el período de Don Horacio Vásquez e incluso la sociedad ya despierta y crítica no permitirá un "Yo o que entre el mar" pero si que cual julio 1924, el 05 de julio de 2020 signifique el punto de partida de la recuperación de la patria saqueada y vapuleada y el establecimiento de un regimen menos humillante y menos denigrante para el ser humano donde la condición de ciudadano de primera no la determine la militancia política o la cercanía con los Medina Sánchez.





